9/2/19

El científico que descubrió que era un asesino en potencia [9-2-19]


El científico que descubrió que era un asesino en potencia
El científico que descubrió que era un asesino en potencia


El neurólogo James Fallon estudiaba los cerebros de psicópatas cuando vio que el suyo era exactamente igual.

elespanol.com

El trabajo de un científico es descubrir cosas nuevas, pero pocos tienen la oportunidad de aprender algo importante sobre sí mismos y es casi seguro que nadie ha tenido nunca una revelación personal tan terrible como la que experimentó James Fallon una tarde de 2005.

Este profesor de neurología de la Universidad de California en Irving estudió durante años la base genética del comportamiento. A petición de un colega, comenzó a examinar algo más concreto: cerebros de psicópatas. A través de las imágenes de tomografía del cerebro, los científicos saben que este tipo de personas presenta una baja actividad en ciertas áreas de los lóbulos temporal y frontal, que son los que están relacionados con la empatía y con aspectos vinculados con la vida en sociedad, como los valores morales y el autocontrol.

A la vez que analizaba las imágenes de colores que mostraban los cerebros de asesinos psicópatas, a James Fallon se le había ocurrido estudiar los de su propia familia, así que el día en cuestión le llevaron los resultados hasta su mesa de trabajo. Tras echar un primer vistazo, confiesa que se sintió aliviado, no venían con nombres, pero todas eran tomografías muy normales, con predominio de los colores rojos y amarillos que indicaban una importante actividad cerebral en las zonas relacionadas con la empatía.

Todas menos una. Uno de los escáneres mostraba un cerebro con muchas zonas en tonos azules, calcado a los de los peores psicópatas que estaba estudiando. Por eso, pensó que el técnico las había mezclado, pero tras realizar las comprobaciones pertinentes descubrió no sólo que pertenecía a su familia, sino que estaba ante la imagen de su propio cerebro.

Antecedentes familiares

Al principio se lo tomó con buen humor. "No me sorprende", dice que afirmó su mujer al conocer la noticia. Más tarde siguió indagando y se sometió a análisis genéticos y descubrió que tenía las variantes del gen MAO-A que predisponen a un comportamiento más agresivo. Es más, al parecer en su familia había casos de violencia fuera de lo común, incluido un matricidio ocurrido varias generaciones antes.

Sin embargo, "yo no maté, ni violé, ni hice nada parecido", ha llegado a declarar. "Los genes cargan el arma y hacen que alguien sea vulnerable para convertirse en un psicópata", pero "la biología no te sentencia".

Fallon ha llegado a desarrollar una teoría muy concreta: para que se expresen los genes violentos hay que sufrir un episodio traumático en la niñez y así lo explica en sus conferencias.


"Psicópata pro social"


Como no es su caso, se autocalifica como "psicópata pro social", de manera que, aunque carece de la empatía que tienen la mayoría de las personas, es capaz de seguir las normas y tener relaciones sociales normales, pues se casó con su amor del instituto y tiene tres hijos y muchos amigos.

En su libro The Psychopath Inside (El Psicópata Interior) explica toda esta historia y la fascinación que le produce la complejidad del ser humano, tan marcado por sus genes como moldeable por su ambiente.

19/12/18

Psicopatía y envejecimiento, ¿ya no es tan fiero el león? [19-12-18]


Psicopatía y envejecimiento, ¿ya no es tan fiero el león?
Psicopatía y envejecimiento, ¿ya no es tan fiero el león?


Psicopatía y envejecimiento parecen ir en sentido contrario. Algunos rasgos psicopáticos parecen atenuarse a medida que envejecemos.

 El psicópata es uno de los personajes más populares del cine y la literatura de suspenso. Por lo general los encontramos encarnados en la forma de asesinos serie como el ya célebre Hannibal Lecter, representado por Anthony Hopkins en “El silencio de los corderos”.

Sin embargo, la psicopatía no es una creación exclusiva de guionistas o escritores, sino un trastorno de la personalidad largamente estudiado por psicólogos y psiquiatras. Un hecho sorprendente es que estos chicos crueles y abusivos comienzan a ablandarse al llegar a la vejez y se convierten en leones ya no tan fieros. ¿Cómo es que sucede? Sigue leyendo y podrás enterarte.


¿Qué es la psicopatía?


Existen muchas definiciones, pero para adentrarse en el campo de la psicopatía, dos autores son claves: H.M Cleckey y Robert Hare. Según Cleckey, lo que define a un psicópata es su peculiar mundo emocional casi inexistente. Ellos pueden simular que son como cualquiera de nosotros y por lo general lo logran durante mucho tiempo, sin embargo, en realidad la frialdad emocional es su estado predominante.

A su vez, Robert Hare ha planteado que la psicopatía está representada por dos factores, uno de ellos correspondiente al desapego o frialdad emocional con un protagonismo de actitudes crueles y manipuladoras hacia los demás. El otro está referido a su peculiar estilo de vida, donde la inestabilidad y la incursión en conductas delictivas son fundamentales.

Algunas de las características que describen estos autores para el reconocimiento de los psicópatas, son las siguientes:

  • Inteligentes y encantadores
  • Casi nunca se muestran nerviosos
  • Mienten hábilmente, con facilidad
  • No tienen sentimientos de culpa
  • Conducta antisocial o criminal
  • Pobre afectividad
  • Sentimiento de grandiosidad (creen que son la octava maravilla).
  • Ausencia total de empatía

Psicopatía y envejecimiento ¿Qué sucede?

En diversas investigaciones los científicos han encontrado que algunas de las características de los psicópatas se atenúan a medida envejecen. Tomando como partida el modelo de Robert Hare, se llegó a establecer que mientras la tendencia a ser crueles y manipuladores se mantiene en la vejez, el estilo de vida inestable y la tendencia a la criminalidad disminuye.

Los estudios para llegar a estas conclusiones se realizaron sobre todo con psicópatas de rasgos muy acentuados, aquellos que podrían ser denominados psicópatas patológicos. Sin embargo, los científicos saben que la psicopatía no es una cuestión de todo o nada y que muchos de sus rasgos se dan en el resto de la población.

Por ello, decidieron investigar también a personas que no son considerados psicópatas pero que sí presentan algunos de sus rasgos. Encontraron que, a diferencia del primer grupo, en esos el envejecimiento parece correlacionar no solo con una disminución del estilo de vida errático y las tendencias delictivas, sino que se atenúan, de cierta manera, aspectos como la crueldad y la manipulación.


¿Cómo se explican los cambios que experimentan los psicópatas al envejecer?


Básicamente se han establecido tres posibles causas para estas variaciones. Pueden actuar de forma individual o combinada y no se expresan de la misma manera si se trata de un psicópata patológico, que si estamos ante un caso de rasgos psicopáticos relativos al resto de la población.


Cambios neurobiológicos

El origen de la psicopatía, como en todo fenómeno psicológico, se da a través de una combinación de factores biológicos, acontecimientos vitales e influencias sociales. Específicamente, en el plano biológico, los psicópatas presentan desregulación en los niveles de hormonas como el cortisol y la testosterona y también del neurotransmisor serotonina. Todas estas sustancias declinan en la vejez, siendo esta una de las hipótesis que se manejan para explicar la atenuación de los rasgos psicopáticos, tanto en los casos patológicos como para el resto de la población.


Experiencias vitales

Si bien las experiencias vitales son claves en el establecimiento de los rasgos psicopáticos, es posible que el transcurrir de la vida brinde a los psicópatas un aprendizaje en relación a  qué conductas son más aceptadas y cuáles encuentran desaprobación o conducen al fracaso.

Esto explicaría de manera general la atenuación de la totalidad de los rasgos en la población general. Mientras, en los casos de psicopatía más extrema, los déficits que tienen para conectar con las emociones de los demás estaría en la base de que sea menos eficiente su aprendizaje.


Cambios situacionales

Por otra parte, debe prestarse atención al entorno en el cual se envejece. Una trayectoria de vida relativamente normal puede dotar a las personas con rasgos psicopáticos leves de recursos para satisfacer sus necesidades sin manipular a los demás o sin infringir la ley. Por el contrario, el encarcelamiento puede acentuar conductas psicopáticas como medida adaptativa para no ser victimizados en estos contextos. Por otro lado, la disminución de la vida errática y criminal, tendría también su explicación en las limitaciones físicas que surgen en la vejez.

11/12/18

Psicopatía infantil: Características, síntomas y consejos importantes

Psicopatía infantil: Características, síntomas y consejos importantes

Psicopatía infantil: Características, síntomas y consejos importantes

cronistadigital.com

Aunque muchas de las características de la Psicopatía infantil son cuestionables, ya que pueden deberse a otros factores, el primer síntoma de un niño que puede padecer psicopatía infantil es la ausencia total de empatía y la inexistencia de culpa ante un acto en el que provoca algún daño leve o severo, tanto físico como mental, a personas o animales.

Este trastorno mental también es conocido como antisocial de la personalidad, y radica en el hecho de que el menor no se están relacionando  de una forma saludable con su entorno social.

Lo primero que debes tener en cuenta como madre o padre, es que el menor afectado por este trastorno mental psicopático no es un demente ni un criminal.

No debes elucubrar ni crearte realidades basadas en películas ni en ficciones. Un menor afectado con psicopatía infantil puede sólo sufrir una falta de empatía o poca sensibilidad, que llegados al caso, puede ser tratado por profesionales y corregir su conducta.

Durante una etapa temprana, si sospechas que tu hijo pueda sufrir de una psicopatía infantil no debes alertarte. Padecer esta enfermedad a una edad temprana no es sinónimo de que cuando crezca se vaya a convertir en un asesino en serie.


Psicopatía Infantil síntomas

Falta de empatía: Los niños que sufren este trastorno, no demuestran que les importe si una persona lo está pasando mal. Una gran insensibilidad y frialdad es muy común en estos niños, que a menudo nos resulta incómodo y molesto, pero lo dejamos pasar por ser sólo niños.

Curiosidad por todo y obsesión por todo lo que les rodea: Muestran mucha curiosidad por todo y suelen hacer preguntas sin importarles si nos molesta o no. Una vez más su bienestar se antepone a todo lo que le rodea. Su curiosidad y falta de respuestas debido a la sobresaturación de los adultos, puede llevarlos a maltratar y mutilar animales para resolver sus dudas más ocultas. Incluso pueden llegar a matarlos.

No existen remordimientos: Los menores con psicopatía no tienen remordimientos por lo que han hecho. No son capaces de sentir culpa alguna ni la capacidad de sentir el dolor ni el malestar de otra persona así como ponerse en la piel de ésta. La compasión no existe para ellos.


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Si has visto estos síntomas es tu hijo mantén la calma y siempre acude a un profesional. Existen tratamientos para reconducir la conducta del menor. Los profesionales aplicarán las terapias psicológicas y psiquiátricas necesarias en cada caso. También ayudará el apoyo de la familia, quien debe estar a su lado en todo momento y será una parte importante en su recuperación.

No debes sentirte frustrada o frustrado o culparte por no haber sabido educarlo. Las causas de este tipo de trastorno pueden ser debidas a un componente genético, a alguna pequeña lesión en el lóbulo frontal del cerebro, o alguna experiencia traumática.