19/7/19

"Signos de abuso narcisista: Chantaje" - Imagen




18/7/19

Palabras para el Alma - Pensamientos [18-7-19]




7 signos de alerta de una persona que necesitas que esté lejos

 7 signos de alerta de una persona que necesitas que esté lejos

7 signos de alerta de una persona que necesitas que esté lejos

conocermemas.com

No importa quiénes somos o qué tipo de personalidad tenemos, hay algunos tipos de personas que nos irritan o nos sacan el lado de nosotros del que no estamos orgullosos. Puede que no sean necesariamente malas personas, pero todos tenemos o sabemos de alguna persona que no puede dejar de armar un gran alboroto sobre sí misma. Esta persona siempre se queja de algo u otro, trata de hacer que todo gire en torno a sí mismo, nunca parece feliz, y así sucesivamente. Pasando poco o más tiempo con tal persona, lentamente comienza a hacer que usted se sienta deprimido o incluso constantemente agitado o malhumorado.

Bueno, déjenos asegurarle que no es culpa suya y definitivamente no está solo en esto.

Aunque, inicialmente podría sentir lástima por esa persona o simpatizar con ella, con la esperanza de que pueda hacer que esta persona se sienta mejor o incluso cambiarla, puede lenta y a menudo, sin saberlo, alejar su felicidad, energía y paciencia de la vida diaria.

Así que, aquí hay 7 señales del tipo de personas de las que necesita alejarse. Y para aquellos de ustedes que por casualidad poseen algunas de estas señales, sabrán por qué la gente está siendo cautelosa y se mantienen alejados de ustedes:

1. Esta persona le juzga por cada pequeña cosa


Ya sea el tipo de ropa que usa, lo que dice, los libros que lee, la música que escucha, las cosas que hace e incluso sus sueños, estas son algunas de sus cosas favoritas para juzgarle. Aunque usted puede recibir algún comentario bueno de forma ocasional, ellos pueden estar juzgándolo en secreto en sus mentes o a sus espaldas. Así que nunca piense que lo que le muestran es todo lo que dicen de usted. De la misma manera, usted también puede ser el tópico candente en sus chismes y rumores, desde hacer bromas sobre usted hasta ridiculizar las cosas que usted hace. Bueno, ¡nadie necesita esto!

2. Esta persona no escucha a nadie, sólo a su propia voz

Además de no escucharle, a menudo hablan sin dejarle terminar lo que tiene que decir, o incluso interrumpiéndole con el pensamiento de que lo que tienen que decirle es más importante que lo que tiene que decir usted. A veces, probablemente parece como si sólo pretendieran escucharle, pero sólo escuchan con la intención de formular una respuesta y no para realmente entender o dar valor a sus palabras. Esto incluye interrumpirle con una historia propia, cambiar el tema a algo completamente fuera de contexto, interrumpir en mitad de la conversación o distraerle con algo irrelevante. Si no puede comunicarse efectivamente con alguien así, entonces no tiene sentido seguir con él.

3. Esta persona critica cada movimiento que usted hace

Ya sea que esté compartiendo noticias felices o discutiendo una situación desagradable en su vida, estas personas no verán esto como una oportunidad de estar ahí para usted. En su lugar, se asegurarán de criticar o encontrar algo malo de lo que usted comparte. Esto podría ser debido a sus propios motivos egoístas o sus intereses ocultos, afirmando sus autoproclamados e «importantes» comentarios personales u opiniones, cuando nadie preguntó por su opinión. Además de ser el conductor molesto y crítico del asiento trasero de los eventos de su vida, también tienen las agallas para decirle lo que tiene que hacer (también conocido como un consejo no solicitado) y si por casualidad no les escucha, se ofenden mucho o comienzan a comportarse mal con usted. Entonces, ¿por qué molestarse con este tipo de negatividad?

4. Esta persona siempre juega a ser ‘la víctima’

Cada una de sus quejas y lamentos dramáticos o exagerados tienen el mensaje subyacente de: «¡Oh, pobre de mí!» No importa si este es su estado de Whatsapp, los mensajes de Facebook o su entrada dramática a la oficina, sólo para hacer una escena porque están desesperados por llamar la atención de la gente. Incluso los asuntos más superficiales o minúsculos son desproporcionados, de modo que una vez más pueden obtener la simpatía de la gente o sentir lástima por sí mismos. La mejor parte de esto es que nunca piensan que algo que hacen está mal o es su culpa. Al igual que los niños mimados, siempre culpan a los demás y nunca aceptan sus errores. Esto sólo resultará en que se disculpe por cosas que nunca hizo mal o que le envuelvan en su pequeño mundo insignificante, innecesariamente. ¡Aléjese de esto tan pronto como pueda!

5. Esta persona no sabe guardar un secreto


No importa si compartió un secreto íntimo y personal con ellos, si hizo algo vergonzoso la noche anterior en una fiesta, o si le dijo lo que tenía para almorzar. Dado que «tóxico» es el segundo nombre de este tipo de personas, no se puede confiar en ellos aunque uno piense en ello un millón de veces. Lo que puede ser privado y discutido con la confianza del secreto absoluto para ellos es casi similar a colgar un pedazo de carne jugosa a un sabueso hambriento para que la devoren y la utilicen lo mejor que puedan. Entonces, ¿qué es lo que le impide encontrar gente que realmente se preocupe por usted y no quiera arruinar su reputación?

6. Esta persona es el perfecto hipócrita

Con un personaje que cambia de Polo Norte a Polo Sur en cuestión de segundos, estas personas tienen tendencia a decir una cosa junto con las afirmaciones más graves y luego hacer todo lo contrario, sólo porque pueden. Esto puede ser lo que hacen las comedias de televisión de los años 60, pero esto no es una broma. Por ejemplo, ellos pueden instarle a que siga sus consejos sobre qué hacer, y cuando lo hace, ellos hacen todo lo contrario, sólo para sabotearle, hacerle quedar como un tonto o que ha cometido un error. No caiga en esta trampa. Siga su propia intuición y siga sus propios consejos. Sólo diga lo suficiente para complacerlos y callarlos, pero haga lo suyo. Estas personas tienen el hábito de verse a sí mismas como superiores o mejores que todos los demás, así que tenga cuidado y manténgase alejado de ellas lo más posible. No son más que problemas.

7. Esta persona se queja de cualquier cosa y de todo


La felicidad es un mito en la mente de estas personas. Casi nada les impresionará, y nunca parecen estar contentos con nada. Además, son maestros a la hora de encontrar errores o imperfecciones en las cosas más perfectamente buenas. Los días más soleados pueden parecer demasiado calurosos o brillantes, el halago más sincero sería devuelto con sarcasmo o eliminado, e incluso si son ascencidos en su trabajo o ganan la lotería, eso no es suficiente para hacerlos felices, ni siquiera un poco. Nada es suficiente para ellos. Siempre tendrán algo negativo que decir sobre todo y sobre todos los que les rodean, en su mayoría a espaldas de los demás, ocultos por la imagen más simpática de la superficie. Siendo exhibicionistas naturales, siempre necesitarán un público para sus quejas.

Aunque son humanos y puede parecer agradable enfocarse en lo bueno en ellos, asegúrese de que no sea a expensas de su propia paz mental o felicidad.

16/7/19

Palabras para el Alma - Pensamientos [16-7-19]


Palabras para el Alma - Pensamientos


Seducción, son encantadores de serpientes [16-7-19]


 
Seducción, son encantadores de serpientes
Seducción, son encantadores de serpientes

silviarodriguez.es

Los psicópatas se presentan como personas encantadoras, atractivas, bien parecidas y con grandes habilidades. Suelen tener un nivel intelectual alto, un discurso fácil y llamativo.


Parece que saben de todo, se expresan con habilidad, su discurso es fluido y congruente.

Da la sensación de que saben lo que tienen que decir en cada momento e incluso hasta lo que quieres o necesitas escuchar. Suelen aparentar ser individuos cordiales, bonachones, generosos y afectuosos, que se preocupan por los demás e intentan ayudar. Su comportamiento suele ser educado y encantador. En resumen, que no les falta detalle y así, cuando la víctima encuentra a su psicópata cree que le “tocado la lotería”.

En un primer momento el comportamiento del psicópata con su víctima será perfecto: dirá y hará cuanto ésta quiera y precise. Pero, aunque pueda parecer un adivino que es capaz de detectar y cubrir sus necesidades, la información que tiene ha salido de boca de la víctima con anterioridad. La expresó de forma natural y espontánea, tanto, que no es ni tan siquiera consciente de toda la información personal que ha dado a un sujeto que sabrá usarla para su propio provecho, engatusándola desde un primer momento, si ha sido elegida como víctima.

Esta etapa de seducción es como vivir en un sueño. El psicópata, además de cubrir con creces lo que el otro desea, hace regalos -sean o no de valor económico-, siempre revestidos de un gran valor sentimental; comparte secretos, libros, música y cuenta historias personales que “con nadie compartió antes”. En resumen, despliega toda la artillería pesada para crear esos lazos afectivos y esa intimidad que un “no narcisista” necesita para formar pareja. Pero lo hace a base de mentiras. El seducido escucha activamente dando pie a conversaciones encantadoras que parecen un baile perfecto entre dos, que los hace vibrar al mismo son.

Conforme pasa el tiempo, dispone de más información sobre la víctima que posteriormente usará para cubrir sus particulares necesidades. Poco a poco, o rápidamente, se hará un hueco en su vida; es decir, creará expectativas de futuro, lanzando promesas que cumplen los deseos de la víctima, incluyéndose en sus proyectos de vida, como por ejemplo el casarse, el tener un hijo, el mudarse a vivir a la playa, crear el negocio deseado…

No sólo prometerá, sino que dará señales evidentes de que el proyecto compartido está en pie y de que comparte con la víctima sus mismos deseos creando un clima de compromiso tanto con la pareja como sus planes de vida. Llevará planos de viviendas perfectas, o habrá mirado fechas o lugares, o incluso menús para la futura boda.

Se esforzará en solucionarle problemas o por tranquilizarla en sus inquietudes o dudas cotidianas. No escatimará alabanzas o adulaciones que la hagan sentir especial. Así, la víctima terminará por creer que  ha encontrado “a la persona que lleva toda la vida esperando”: la perfección hecha realidad, la pareja ideal,  todo virtudes y con pequeños defectos humanos que se pueden modificar. ¿Y cómo no enamorarse de tal lotería?… Hay que ver, ¡cuanto daño nos han hecho los cuentos de hadas y los estereotipos de princesas y príncipes azules!

Con el avance de la relación y ante  las posibles dudas o discrepancias que puedan surgir a la víctima, el psicópata no la dejará escapar, volverá una y mil veces con la intención de  retomar la relación haciendo y diciendo lo que sea necesario para obtener el perdón.

Llegados al punto de las rupturas y reconciliaciones y aunque se comporte como un gentil caballero que adora a su princesa, ya no hay vuelta atrás. Cada vez que la victima perdona es un paso más hacia su destrucción. De una forma no intencionada, la víctima, en cada ocasión que perdona, no hace más que darle poder al manipulador en lo que a su vida se refiere. Además, en las idas y venidas, le ha mostrado dónde está su limite y cuál es punto más débil para conseguir el perdón, algo que utilizará con total maestría en ocasiones venideras.

Además, es en estos momentos, en las reconciliaciones, en los que se produce el total enganche al psicópata.


La víctima muestra sus debilidades y el/la psicópata las acepta y se compromete a respetarlas.

Pero además de luces, empiezan a vislumbrarse pequeñas sombras. El psicópata empieza pronto a destapar ciertas carencias, pero éstas son debidas sobre todo a la mala suerte. Sí, según su  interpretación de la realidad, la mala suerte se habrá cebado con él/ella, sobre todo en el amor. La víctima tomará como un reto personal ayudar a la persona que ama y compensar todas las frustraciones, miedos o carencias que pueda tener. La empatía y compasión -propios del perfil de  personas no narcisistas- la convierten en el eslabón más débil de la cadena.


No olvidemos que el perfil de la víctima no ha sido seleccionada a la ligera.

Hablamos de una persona con gran necesidad de cuidar, de dar, que querer y de sentirse querida. La víctima es una persona que basa su autoestima en las respuestas que recibe del ambiente, de quien/es le rodean, que busca desesperadamente el amor y que con frecuencia lo basa en estereotipos poco reales. Generalmente el modelo de amor que ha vivido la mayor parte de su vida es un amor poco estable y basado en compensaciones  que conllevan cierto grado de dolor. Considerar este punto es clave para entender por qué la víctima no detecta las señales iniciales que una persona con una autoestima más sólida y otra experiencia vital detectaría rápidamente.


La seducción del psicópata es siempre una traición, desde el primer momento.


Porque se basa en mentiras que se orientan a conseguir un objetivo. No duda en hacer uso de afirmaciones y promesas falsas para conseguir que otra persona haga algo que de otro modo no haría. Y el primer paso es conseguir la confianza de la víctima, su admiración y su compasión.


La seducción perversa del narcisista-psicópata utiliza el instinto protector del otro para sacar provecho de la victima.

Son conscientes de que las personas, en su mayoría, buscan aprobación, tranquilidad y, más que nada, sentirse valorados. Si a esto le sumamos que suelen elegir a personas con dependencia emocional y con una autoestima deficitaria, la seducción está conseguida.

La etapa de seducción es particular en cada caso y suele durar el periodo que el psicópata considera necesario para ganar la absoluta confianza, credibilidad y admiración de su víctima. Una vez superada esta etapa, la relación cambiará radicalmente.

También es importante tener en cuenta que un psicópata se puede embarcar en varias relaciones al mismo tiempo. Su ego necesita muchos y constantes mensajes de poder. La evolución del conjunto de relaciones que compagina puede contribuir a que el proceso de seducción se alargue o acorte en el tiempo. Lo que vendrá después ya no será tan bonito y es, desde el principio, parte de una estrategia planificada y estudiada por el individuo y que pronto su victima experimentará.

Para un psicópata su pareja no es más que un seguro para tener sus necesidades cubiertas durante un periodo de tiempo más o menos largo. Una vez que la victima deje de ser útil o complaciente, ya no será de utilidad y será un objeto a desechar.

El cambio de actitud de la víctima puede estar motivado por diferentes causas: por decisión propia, por un suceso o hecho importante que despierte su instinto de protección -como una agresión más violenta que las habituales-, por descubrir las mentiras o la manipulación o bien porque las consecuencias de mantener una relación con una persona como ésta la suman en un estado de depresión en el que “ya no resulta útil.”

En esos casos, la víctima pierde todo el valor para el agresor, que la desligará de su vida, no sin antes haber sacado todo el provecho posible, generalmente de índole económica.