17/11/18

"Heridas" - Imagen




16/11/18

4 señales de manipulación psicológica que necesita observar con atención

4 señales de manipulación psicológica que necesita observar con atención

4 señales de manipulación psicológica que necesita observar con atención

conocersalud.com

Los manipuladores psicológicos pueden ser difíciles de identificar. Si usted creció siendo manipulado, entonces estará acostumbrado a ello, por lo que le será más difícil reconocer un mal comportamiento. Pero incluso aunque usted sea nuevo respecto a la manipulación, le puede puede resultar difícil descifrar porque los propios manipuladores son complicados. Ellos ocultan su mal comportamiento con palabras que son agradables o razonables, o emplean hábilmente los sentimientos de culpabilidad o simpatía. Este tipo de comportamientos hacen que descarte sus propios instintos, ya sea porque no puede averiguar lo que está pensando una persona, o peor aún, porque cree que es culpa suya, o que todo está en su cabeza.

Para ayudarle a detectar mejor cuando le pasa a usted, aquí están 4 señales de manipulación psicológica:


1. Viaje a la culpabilidad

Los manipuladores emocionales sobresalen en el papel de víctima. Siempre tienen una nueva dosis de culpabilidad lista para hacérsela sentir. Estas personas van a decir cualquier cosa para conseguir lo que quieren – especialmente si ven a un individuo preocupado o sensible. Ejemplo: “Tienes razón, no necesitamos un coche nuevo. De todos modos no merezco cosas nuevas porque soy una persona horrible.” Después esperan a que usted caíga en la trampa y que cambie de opinión.

No entre en su juego – hay que recordarles que es un adulto y que debe saber cómo controlar sus decisiones. No deje que le intimiden o que le haga sentir lástima.


2. Sarcasmo

Si bien el humor podría parecer inocente (o desagradable), el sarcasmo también es humor, para el manipulador, es una forma inteligente de hacerle sentir inferior. No es exactamente un insulto directo, pero es un insulto al fin y al cabo. Van a tratar de hacer que se sienta inseguro bajo el disfraz de alegre humor. Ellos se burlarán de su forma de vestir, sus defectos (como ellos las perciben), y cualquier otra cosa que pueda terminar en una broma natural. Ejemplo: “¡Has aparcado estupendamente, cariño!”, o “¡Qué amable de su parte honrarnos con su presencia!”

Si esto le molesta, deje que el manipulador sepa que sus comentarios le hacen sentir incómodo. Si continúa la falta de respeto, ignorar sus comentarios o interrumpir el contacto con ellos es lo mejor que puede hacer.


3. Rabietas

Este tipo de manipulador levantará su voz para reclamar toda la atención sobre ellos. Utilizarán especialmente esta técnica si la otra persona se mantiene en calma. Ellos quieren una reacción, y tanto niños como adultos exhiben este comportamiento. Cuando están de mal humor, todo el mundo lo sabe, y el manipulador es lo suficientemente hábil para que cada uno se sienta obligado a reparar el mal humor y atender las demandas del manipulador.

Por encima de todo hay que mantener la calma. Tan pronto como pierda la calma o uses su misma energía, habrán ganado su juego manipulador. No hay que darles lo que quieren. Si no puede mantener la calma, simplemente váyase lejos.


4. Expertos en todo

Esto ayuda a que el manipulador exude un sentido de superioridad intelectual. Muy a menudo dice ser un experto en casi todos los campos. Si menciona que casi le picó una serpiente, van a recitar hechos, a menudo con la frase, “la mayoría de la gente no sabe esto, pero …”. Y procederá a contar todo lo que nunca quiso saber acerca de las serpientes. Si cambia de un tema a otro, por ejemplo, la compra de una casa, también sabrá todo lo que hay que saber sobre ese tema. Ellos quieren sentirse el centro de atención por lo que van a buscar cualquier oportunidad para hacer que la luz de la conversación brille sobre ellos.

Utilize su mejor juicio aquí. Estas personas son acaparadoras de la conversación, por lo que hay que ir con cuidado. A veces, lo mejor que puede hacer es retirarse cortésmente y salir de la habitación.

14/11/18

Esta Es La Forma En la Que Acabarán La Mayoría De Las Personas Narcisistas [14-11-18]

Esta Es La Forma En la Que Acabarán La Mayoría De Las Personas Narcisistas


Esta Es La Forma En la Que Acabarán La Mayoría De Las Personas Narcisistas

Resulta imposible pensar que a estas alturas de tu vida no hayas oído hablar alguna vez del mito griego de Narciso. Este guaperas mitológico iba dejando un reguero de corazones rotos por el Olimpo incluido el de la inocente ninfa Eco a la que el chaval hizo sufrir lo insufrible. Para castigar su crueldad con un ser tan puro y bello, la diosa de la venganza, Némesis, hizo que se enamorase de su propia imagen reflejada en una fuente. El final lo conoces de sobra: se quedó tan embobado con su imagen que acabó tirándose al agua y se ahogó.

Pues bien, este mito dio nombre a un trastorno psicológico bastante ‘malrollero’: el narcisismo. Las personas que lo padecen se creen superiores y demandan la adulación de los demás, básicamente como el protagonista de la historia. La psicóloga Amanda Ramos explica que “suelen tener una idea desproporcionadamente positiva de sí mismas, y necesitan la admiración y aprobación continua por parte de los demás”.

Ser narcisista significa, además, ser una persona “vanidosa y egocéntrica”, según Ramos, a lo que se le suma “una falta de empatía hacia los demás”. Por eso las personas que sufren el trastorno creen que deben recibir un trato especial de todos por considerarse a sí mismas superiores y únicas, así que sus mayores aliados, y con los que congenian mejor, son aquellos que se dejan encandilar y los elogian. Y, por supuesto, solo sienten que pueden ser comprendidos por personas (o instituciones) que son también especiales o de alto estatus.

Ramos nos recuerda que el narcisismo es considerado un trastorno mental  y que, por tanto, “resulta crucial saber diferenciar entre rasgos de personalidad narcisista y el Trastorno Narcisista de la Personalidad”. Así, es posible que algunas personas tengan “algunos rasgos narcisistas sin llegar a desarrollar un trastorno” (que es cuando el narcisismo comienza a tener un impacto negativo en la vida diaria y en las relaciones)”.

De hecho, la posesión de más o menos rasgos también será indicativo de un mayor o menor grado de este tipo de personalidad. Se podría pensar que detrás de este tipo de carácter lo que se esconde es un problema de inseguridad, pero la psicóloga explica que una cosa no tiene porqué llevar a la otra. Pese a ello, afirma que “hay quien cree que son personas con baja autoestima y que utilizan esa personalidad soberbia como mecanismo de defensa”.

¿Qué diferencia hay entre egolatría y narcisismo? Parece que la línea que los separa es bastante delgada porque tienen varias características comunes, aunque según comenta Ramos, “la egolatría es más light que el narcisismo”. Aún así, existe una diferencia principal que radica, en palabras de la psicóloga, “en que una persona ególatra, a pesar de contar con poca empatía y, normalmente, sufrir mucha soledad, puede gozar de habilidades sociales”. Al final, eso se traduce en que un ególatra, pese a serlo, puede no ser percibido como arrogante o vanidoso por quienes lo rodean.

Hasta el momento, la definición de narcisismo puede hacernos intuir que las personas que lo sufren pueden llegar a ser un poco ‘difíciles’ para su entorno. Es más: las relaciones que establecen a menudo acaban siendo tóxicas. Ramos advierte de que “aunque estemos acostumbrados a ver personas de perfil narcisista en la televisión o en el cine que pueden incluso resultarnos graciosas o excéntricas, en el día a día pueden resultar irritantes”. Así que no debemos dejarnos engañar, porque esas actitudes repercuten directamente en todos aquellos que los rodean, y a la larga, no suele acabar bien.

La especialista considera que se debería tener en cuenta que “además de su conducta egocéntrica, los narcisistas también se caracterizan por ser personas muy rencorosas, resentidas y vengativas. Suelen gozar haciendo sentir mal a los demás porque así consiguen engordar su ego“. Por si fuera poco, añade, se trata de personas “sumamente competitivas, por lo que terminarán con quienes intenten hacerles sombra”.

Si consigues identificar en tu entorno a una persona narcisista, deberías asegurarte de que no te perjudique  si decides mantener el contacto. Además, la psicóloga aconseja que si esa persona es especialmente importante para ti, “debes aprender a aceptarla, y por supuesto, animarla para que busque ayuda profesional”. Para ello, Ramos recomienda aprovechar “algún suceso que haya cambiado su vida, en el que los elementos que alimentaban su ego se vieron dañados”.

Al igual que ocurrió con el Narciso mitológico, cuyo final no podría inspirar nada esperanzador a los afectados por el trastorno, las personas que lo padecen no lo tienen nada fácil en la vida real. De hecho, según cuenta Amanda Ramos, “es muy común que las personas narcisistas terminen solas”. No debe ser fácil compartir la vida con personas con estos rasgos de la personalidad y la psicóloga explica que, además, “no es habitual que acudan a pedir ayuda profesional”. Así que en estos casos, ahogarse en la soledad, es la consecuencia inevitable de ser incapaz de cuidar de las relaciones personales.

12/11/18

Hijas e hijos de madres narcisistas

Hijas e hijos de madres narcisistas

Hijas e hijos de madres narcisistas

facebook.com/comunidadsobreviviendoapsicopatasynarcisistas

Las hijas e hijos de madres narcisistas suelen tener enormes dificultades para romper la dinámica tóxica, no es que quienes tienen padres narcisistas la pasen mejor, pero cuando es la madre la progenitora patológica, se encuentran con el pesado agregado de que el concepto de madre como un ser generoso y pródigo es socialmente incuestionable, por lo que, aun cuando el hijo o la hija logren darse cuenta del abuso que sufren, tendrán que vivir con la culpa que sus propias madres les introducen adrede, y con la sanción social de “¿cómo puedes no querer tener contacto con quien te dio la vida?”

Las madres narcisistas son muy difíciles de identificar, y para colmo, muchos asocian narcisismo con vanidad. Esto último no es necesariamente así, no todas las madres narcisistas son vanidosas, por el contrario, muchas fingen ser abnegadas y racionales. Son las madres que llevan tartas al colegio y colaboran en las reuniones de padres (en realidad, tejen sus redes de alianzas y venganzas allí), lucen sobreprotectoras con sus hijos, y hasta tradicionales en su forma de criarlos (necesitan niños sumisos que cuando crezcan sigan siendo suministros narcisistas). Sin embargo, hay características que las delatan:

  • Siempre tienen un enemigo que varía según los años, puede ser la vecina, otra madre del colegio, el padre de los niños, su propia hermana, un sobrino. Convencerá a sus hijos de que no tengan relación con ellos porque son “el demonio”. De más está decir que estas personas solo tuvieron la “mala suerte” de darse cuenta del juego encubierto de la narcisista.
  • Socialmente son agradables, nadie se da cuenta de que, en casa, odia, envidia, y resiente a todos aquellos que llevan vidas felices, o tienen más amigos, o lograron más objetivos.
  • Descartan a personas de su vida como si nada, si tenían una nueva pareja que quería a los niños, que se preocupaba por ellos sanamente, le dará tanta rabia que lo dejará de un día para el otro, sin explicaciones, culpándole de todo, e impidiéndole por todos los medios posibles que continúe la relación con sus hijos.
  • Querrán que sus hijos sean los mejores en todo, tal vez no pondrán presión directa en ellos (eso está mal visto ahora), pero sí les hará sentir que su atención (no podemos hablar de verdadero amor) está condicionada a resultados.
  • No soportan el más mínimo comentario que pueda poner en duda su perfección como madres, si una autoridad del colegio les pide más puntualidad, montarán tremenda escena contra el colegio, ellas no tienen la culpa de la informalidad con los horarios, sino que el colegio es represivo.
  • Les mentirán a sus hijos sobre todas las personas que pasen a ser sus nuevos chivos expiatorios. Lamentablemente, como los niños no pueden concebir que su madre les oculte la verdad, creerán ciegamente en lo que diga, desvinculándolos así de amiguitos, profesores, familiares, que podrían ser una buena influencia, y que por lo tanto ella reprueba.
  • Triangularán a los niños sin que lo noten, a uno le dirá que está enojada con su hermana y le llenará la cabeza en contra de ella, luego, a la niña la llevará aparte y le dirá lo mismo sobre su hermano.
  • Cuando los niños se vuelven adolescentes, es común que reaccionen de tres maneras: 
  1. Se rebela, sin entender completamente lo que está mal, pero sabiendo que está siendo víctima de manipulación. Esta/a joven pasará a ser “la oveja negra de la familia” y tendrá que soportar el ataque de aquellos miembros que todavía no identificaron a la madre como tóxica. 
  2. Para sobrevivir, y sin ser narcisista, aprenderá a manipular la situación, por ejemplo, finge estar enfermo/a delante de testigos para no hacer algo que la madre quiere que haga. Como la narcisista sabe que la están observando, deberá ceder. 
  3. No logra ver la dinámica perversa y cree que su madre es el centro del universo. Estas/os jóvenes tratarán, no obstante, de hacer las cosas típicas de las personas de su edad, pero la madre logrará que no las lleven a cabo si así no lo desea. No impedirá esta actividad abiertamente, un ejemplo típico es que les dirá que pueden ir a a una fiesta, pero a la hora de salir, súbitamente la narcisista tendrá tremenda taquicardia y la/el joven tendrá que quedarse para atenderla y para esperar el servicio médico. Este último grupo tiende a presentar enfermedades diversas, como auto inmunes, y trastornos hormonales, como así también síntomas de orden psicológico como ataques de pánico o depresión. La madre jamás pensará que ella es la causante de los problemas de salud de sus hijos, y esto le vendrá de maravillas para reforzar la idea de que estos/as adolescentes deben ser “cuidados y supervisados” por ella, y muchas veces es involuntariamente ayudada por médicos que, sin saber lo que hay detrás de esa mujer aparentemente preocupada por sus hijos, los medicará fuertemente, cuando en realidad los síntomas desaparecerían si lograsen desenmascarar el abuso. Lamentablemente, en estos casos, la madre narcisista ha ganado la pulseada, tendrá en sus hijos suministro narcisista por varios años más.

Es necesario seguir difundiendo información sobre narcisismo, y en paralelo, debemos revisar la idea de que todas las madres quieren lo mejor para sus hijos, la historia está plagada de ejemplos, desde Medea hasta Bernarda Alba, que demuestran lo contrario. Ayudemos a estas víctimas de madres narcisistas no juzgándoles cuando deciden alejarse, cuando deciden cortar con el vínculo tóxico. Cada uno siembra lo que cosecha, y estas madres que solo sembraron abuso, cuando queden solas, solo será la consecuencia de sus malos actos.