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28/6/20

Cómo sobrevivir a los amores con psicópatas [28-6-20]


Cómo sobrevivir a los amores con psicópatas

Cómo sobrevivir a los amores con psicópatas

Dr. Iñaki Piñuel Psicólogo y autor de 'Amor Zero, cómo sobrevivir a los amores con psicópatas'


“La pareja víctima de un psicópata no le elige, sino que es seducida, embaucada, engañada, manipulada, bombardeada de amor, porque la técnica del amor zero –que es la del psicópata en la relación de pareja– es siempre la misma: es un caballo de Troya que entra en el alma de su víctima, y ante eso ésta no puede más que caer rendida y enamorada”

Los psicópatas están por todas partes; de hecho, se estima que al menos el 1% de la población tiene una personalidad psicopática, caracterizada por una carencia absoluta e irreversible de emociones y, a consecuencia de ello, por la incapacidad de sentir amor, empatía, o remordimientos. El Dr. Iñaki Piñuel, psicólogo experto en el estudio y tratamiento del abuso y acoso psicológico, como el mobbing o el bullying, explica en su nuevo libro, Amor zero, cómo sobrevivir a los amores con psicópatas (Editorial La esfera de los libros, 2016), cómo identificar precozmente a este tipo de personas, o comprobar si tu pareja es un psicópata, y ofrece las pautas a seguir para salir definitivamente de una relación sentimental tan tóxica y destructiva, evitando las recaídas, tan frecuentes tras este tipo de rupturas ya que, como advierte, “recuperarse de esta experiencia es muy difícil, y hay que considerar a la víctima del amor zero como un verdadero adicto, que está intentando desengancharse de una potente droga”.


¿Un auténtico experto en el tema como tú es capaz de reconocer a un psicópata si solo tiene un trato superficial con él, a través de las experiencias que le transmitan otras personas, o manteniendo una conversación trivial?

No. No es fácil reconocer a un psicópata, ni siquiera los que llevamos años estudiándolos; es más, los que llevamos años estudiándolos y conocemos muy bien cómo funcionan, precisamente solemos advertir de que no es fácil identificarlos, y que incluso a los expertos suelen embaucarnos, engancharnos, seducirnos…, igual que a las víctimas, porque no hay nadie que esté libre de un psicópata. El propio Robert Hare, que es el mayor experto internacional en la materia, advertía de la posibilidad de que a un experto como él también le podían enganchar y seducir, incluso psicópatas confesos y convictos, gente que estaba en la cárcel y que había cometido crímenes evidentes y había recibido sentencias y, sin embargo, él podía sentir a veces el ramalazo de empatía, porque son capaces de ‘robarte emocionalmente la cartera’. Puedes estar trabajando o estar emparejado con un psicópata sin saberlo durante años, tener familia e hijos…, y descubrirle no es patrimonio de ser más o menos experto, sino que una detenida y atenta observación de su conducta, nunca de sus declaraciones, es la que nos va a permitir –a veces, desgraciadamente, demasiado tarde– saber si estamos enganchados con un psicópata o con una psicópata en una relación de pareja.


¿Tienen cura los psicópatas?

No. No tienen cura, porque no hay remedio para este mal, que no es una enfermedad, que no es un trastorno exactamente, porque no son personas que estén delirando o que tengan alterado el juicio, o que no sepan lo que hacen. Saben lo que hacen, pero les da igual, y por eso para la psicopatía no hay cura. Además, la psicoterapia en estos casos funciona al revés; es decir, que sabemos que cuando hacen terapia envuelven al terapeuta, le manipulan, y aprenden nuevos trucos de la terapia para manipular a otras personas… En definitiva, que la terapia funciona al revés para ellos. El drama suele ser que, por ejemplo, cuando acuden a terapia de pareja un psicópata y su víctima, el que se gana al terapeuta es el psicópata, y no la víctima y, por tanto, esa terapia de pareja es una revictimización.


Si no es una enfermedad… ¿Es la psicopatía entonces un rasgo de la personalidad?

No. Es una forma de existir, es una personalidad en sí misma, una personalidad sin alma, una persona sin empatía, sin emociones, con indiferencia, frialdad extrema…; es decir, alguien muy peligroso porque es un depredador intraespecie, que vive de su víctima a nivel emocional, energético o, a veces, económico.


Salvo raras excepciones, el amor a los hijos es universal en la raza humana. ¿Aman los psicópatas a sus hijos como el resto de las personas?


No. Los psicópatas no aman a nadie, ni a sus hijos, ni a sus parejas, ni a sus padres. A nadie. Los utilizan, los depredan, los usan y, una vez usados, los dejan caer. El hecho de que no quieran a sus hijos resulta repulsivo para un ser humano normal, pero están incapacitados para amar; no es un problema de elección, es que no pueden, no tienen función emocional, no tienen apego, no sienten cariño, no sienten piedad, no sienten compasión… Hasta se ríen de los demás, porque son tan fríos que les hace gracia que las personas normales tengamos emociones. Dicen ‘mira, yo le digo esto y se siente culpable o se echa a llorar. Funciona’, y ensayan ese tipo de comportamientos.


Elegir a un psicópata como pareja


Hay personas que tras una ruptura amorosa con un psicópata o un maltratador, eligen de nuevo una pareja con características similares. ¿Es porque no se han repuesto del daño psicológico que han sufrido, o existen características de la personalidad que nos pueden hacer más propensos a sentir atracción por este tipo de relaciones?


No es porque elijan, esto es muy importante subrayarlo, porque la víctima no elige exactamente, sino que es seducida, embaucada, engañada, manipulada, bombardeada de amor, porque la técnica del amor zero –que es la del psicópata en la relación de pareja– es siempre la misma: es un caballo de Troya que entra en el alma de la víctima, y ante eso ésta no puede más que caer rendida y enamorada. Cree que está enamorada –de hecho, lo está–, pero la persona de la que está enamorada es una fachada, es una personalidad de cartón piedra construida por la capacidad del psicópata de leer las debilidades de la víctima, las vulnerabilidades, las heridas, y colocarse a la inversa, representando aquello que sería la solución a todos esos males o heridas, como una falsa personalidad. La víctima tiene la sensación de encontrarse ante su alma gemela, ante el amor de su vida y, por tanto, no puede evitar “elegir” –entre comillas–, ya que no elige libremente, sino bajo un potente influjo hipnótico, que es el que estos psicópatas integrados generan y ejercen sobre sus víctimas. ¿Y por qué la víctima cree ver un alter ego, un otro yo, un alma gemela? Porque el psicópata ha elaborado, ha pergeñado, ha fabricado esa personalidad, ‘al gusto’ de lo que ha leído en su víctima. Si tú necesitas un padre porque no tuviste padre, o porque fue un padre frío e indiferente, él se convierte en un padre, si no tuviste una madre amorosa, se convierte en una madre, si no te dieron cariño, sexo, etcétera, en una relación anterior, te va a dar sexo hasta el final; es decir, todo lo que presenta el psicópata en esa fachada es un artefacto, y por eso se produce el problema de la adicción al psicópata. A la víctima, incluso una vez que sabe que su pareja es un psicópata, no le resulta fácil desengancharse de él o de ella, porque sigue acordándose de esa máscara que cree que es la verdadera persona, cuando lo que hay detrás de esa máscara es una persona fría e indiferente, que calculó el momento adecuado, el momento de mayor vulnerabilidad, para entrar en la vida de la víctima y depredarla. Por eso las víctimas de un psicópata tienen una disonancia cognitiva y no saben a qué carta quedarse, no saben si de verdad están con un psicópata, o si son ellas las culpables, o si han hecho algo para que el psicópata les deje, etcétera.


¿Es posible que dos psicópatas se emparejen?

No, porque dos polos positivos no se atraen, y necesitan a alguien del que vivir. Un psicópata no va a emparejarse con alguien al que no le puede robar nada, ni depredar nada. Un psicópata, por definición, es alguien que no tiene reciprocidad de ningún tipo. En la relación de pareja con un psicópata las víctimas dan, y dan, y nunca recogen nada. Es dramático, y a veces la víctima se llega a preguntar si es ella la psicópata, pero esto es muy fácil de averiguar: solo tiene que preguntarse quién depreda a quién, quién se aprovecha de quién, quién vive de quién, quién utiliza a quién, quién engaña a quién, quién miente a quién. Son preguntas muy concretas, cuyas respuestas demuestran claramente qué tipo de persona tienes como pareja.


Dices que el plan psicopático es siempre trazado hasta el más mínimo detalle con premeditación; en ese caso… ¿Es imposible que un psicópata improvise con éxito sobre la marcha, adaptándose a la persona a la que desea manipular o a situaciones inesperadas?

Sí, claro que puede improvisar sobre la marcha, pero muy frecuentemente son años de observación atenta lo que hay detrás de un ataque, especialmente cuando la víctima y el psicópata pueden conocerse desde hace tiempo. Y se puede comprobar que el enganche se produce en el peor momento para la víctima, en un momento de alta vulnerabilidad, de alta emocionalidad, de carencia, como la desaparición de un familiar, una situación laboral complicada, algo que hace que la víctima está en una situación de gran dependencia o de vulnerabilidad. Aprovechan los momentos difíciles y complicados, las experiencias extremadamente dolorosas de la vida, para presentarse como el salvador, la persona que es la respuesta a sus oraciones.


Cómo recuperarse del amor psicopático


Explicas en el libro que tras la ruptura sentimental es muy frecuente volver a recaer –una media de siete veces– si el psicópata decide no terminar definitivamente con la relación. ¿Pero, si ha encontrado a otra víctima propiciatoria, o su ex pareja ya no se deja manipular como antes, por qué esa insistencia en seguir presente?

Porque los psicópatas no se dejan dejar. El psicópata no quiere que le dejen, no lo admite, y cuando la víctima, por ejemplo leyendo Amor zero, cae en la cuenta de que puede estar con un psicópata, y decide cortar la relación, el psicópata va a intentar regresar una y otra vez a su vida. ¿Por qué? Porque quieren chequear que ya no haya nada que depredar. Hasta que no se convenzan de que la otra persona ha quedado totalmente destruida no la abandonan del todo; si todavía tiene un potencial de parasitación, aunque sea de un pequeño porcentaje, van a seguir parasitando a la víctima. De hecho, suelen tener dos o tres víctimas en paralelo, porque no tienen ninguna moral, ni ética. El problema es que la víctima desconoce esa triangulación o que, incluso cuando la conoce, le genera mayor adicción o deseo del psicópata.


¿Cuál es el tratamiento o terapia indicados para las personas que se encuentran emocionalmente devastadas tras una relación con un psicópata?


Explicas en el libro que tras la ruptura sentimental es muy frecuente volver a recaer –una media de siete veces– si el psicópata decide no terminar definitivamente con la relación. ¿Pero, si ha encontrado a otra víctima propiciatoria, o su ex pareja ya no se deja manipular como antes, por qué esa insistencia en seguir presente?

Porque los psicópatas no se dejan dejar. El psicópata no quiere que le dejen, no lo admite, y cuando la víctima, por ejemplo leyendo Amor zero, cae en la cuenta de que puede estar con un psicópata, y decide cortar la relación, el psicópata va a intentar regresar una y otra vez a su vida. ¿Por qué? Porque quieren chequear que ya no haya nada que depredar. Hasta que no se convenzan de que la otra persona ha quedado totalmente destruida no la abandonan del todo; si todavía tiene un potencial de parasitación, aunque sea de un pequeño porcentaje, van a seguir parasitando a la víctima. De hecho, suelen tener dos o tres víctimas en paralelo, porque no tienen ninguna moral, ni ética. El problema es que la víctima desconoce esa triangulación o que, incluso cuando la conoce, le genera mayor adicción o deseo del psicópata.


¿Cuál es el tratamiento o terapia indicados para las personas que se encuentran emocionalmente devastadas tras una relación con un psicópata?


Nosotros desarrollamos lo que denominamos ‘talleres de recuperación emocional para víctimas de amor zero’, porque recuperarse de esta experiencia es muy difícil, y hay que considerar a la víctima del amor zero como un verdadero adicto, que está intentando desengancharse de una potente droga; y aunque sepa que su pareja es psicópata, y que está siendo destruido por él o ella, no es fácil que esa persona se desenganche por sus propios medios. Tenemos terapia individual, y terapia de grupo, y utilizamos la técnica de los doce pasos, que es la que se emplea en el caso de las adicciones, porque esto es una verdadera adicción. Hay tres elementos que facilitan la recuperación: el primero es la aplicación de la técnica del contacto zero. Con los psicópatas no se puede ganar nunca, y la única forma de no perder con ellos es no jugar, y no jugar significa no mantener ningún contacto de ningún tipo. Esto se dificulta a veces cuando hay hijos por medio, porque es necesario algún tipo de contacto, pero siempre hay que buscar el contacto mínimo, y especialmente el contacto visual cero, porque el contacto visual es hipnótico, y muchas veces vuelven a enganchar por ahí a las víctimas. El segundo consiste en la aplicación de la terapia EMDR, que es una terapia centrada en el estrés postraumático, que busca o pretende desensibilizar del trauma y reprocesar el trauma. No hay que olvidar que este tipo de individuos en la relación de pareja generan un trauma formidable, un trauma que no es maltrato físico, que rara vez utilizan –rara vez tienen que pegar a las víctimas porque no les hace falta–, pero la convivencia con una personalidad tan alterada va erosionando, minando, quebrando la resistencia psicológica, y llega un momento que tienen un cuadro postraumático, que es el cuadro característico de las víctimas de graves ataques como una violación, un atentado terrorista…, de acontecimientos terribles que no son comunes en la experiencia humana. Y la tercera pata es el paso del tiempo. Tiene que pasar tiempo, y pretender salir de una relación con un psicópata, sacudirse el polvo, y volver a otra relación, es utópico. No es fácil. Lo normal es que no enganchen después con ninguna pareja porque ningún ser humano les resulta ya ni parecido emocionalmente a la intensidad pasional que genera un psicópata, y por eso todo les parece una sosería, y te dicen ‘bueno, lo he intentando con un chico, o con una chica, pero no puedo, sigo pensando en el otro, sigo pensando en que no hay nada parecido…’; es decir, la víctima tiene además el problema de no poderse emparejarse durante un tiempo porque compara a una persona normal que no le va a manipular, que no le va a intentar seducir con artimañas, que no le va a bombardear erótica y sexualmente, con aquel otro que le ha encantado, pero manipulándolo.

Y luego la desconfianza porque el “gato escaldado del agua fría huye”, y la persona que ha sufrido a un psicópata, ya ve psicópatas por todas partes, y llega un momento en que cuando conocen a personas normales con las que podría empezar a salir, con el más mínimo roce, o la más mínima sospecha, están ya proyectando ese problema y rompen las nuevas relaciones con mucha facilidad, establecen relaciones muy quebradizas.


¿Y las personas del círculo íntimo del afectado, que seguramente se den cuenta mucho antes de que su pareja es un psicópata, pueden ayudar de alguna manera?


No tienen nada que hacer. Es muy raro, porque todo el mundo alrededor de la víctima ve lo que está pasando, menos la víctima. La víctima está enamorada, embelesada, en un trance hipnótico, y por más que los demás quieran despertarlo…, es una gestión imposible. Muchas veces la gente compra estos libros para regalárselos a su hermana, a su familiar… Y yo les advierto de que no cuenten con que eso vaya a tener ningún efecto, porque tienen que llegar, como digo yo, “a últimas”; tienen que llegar al límite de su capacidad de sufrimiento, tienen que hartarse de sufrir para decidir dejar de sufrir. Las personas que recibimos en nuestro instituto, que está especializado en este tipo de víctimas, cuando llegan a vernos están destruidas. Ya saben que su pareja o ex pareja es un psicópata, y lo saben desde hace mucho tiempo, pero el problema es que no pueden más, y por más que lo han intentado dejar no lo han conseguido.

Además, como también explico en un capítulo del libro, existe el eterno retorno del psicópata, que vuelve, y vuelve, y vuelve…, y cada vez la víctima retrocede a la casilla cero y empieza el proceso de duelo desde el principio. Haber mantenido una relación sentimental con un psicópata es una de las experiencias emocionales más terribles que puede experimentar un ser humano. Yo, que me dedico al mobbing y al bullying desde hace años, pensaba que atendía a las víctimas más abandonadas del mundo, porque la víctima de acoso laboral también tiene estrés postraumático, y los niños que sufren bullying igual, pero esto es superior todavía.


Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío. ¿Es posible vengarse de una pareja o ex pareja psicópata? ¿Qué es lo que duele o molesta especialmente a este tipo de personas?


Yo recomiendo que no lo intenten, que la mejor venganza para un narcisista maligno o un psicópata es ignorar su existencia. Odiar es un problema porque, primero, el odio es un veneno que tú bebes para que le haga daño a otro –una frase que escuché hace muchos años y es muy cierta–, y además hay que tener cuidado, porque los psicópatas derivan una cierta energía del odio y del resentimiento; les encanta ser odiados porque interpretan: ‘eso es que sigue pensando en mí…’. Así que lo mejor en mi opinión, y la conclusión a la que hay que llegar, es que la mejor venganza que una víctima puede emprender contra un psicópata es ignorar su existencia y hacer vida como si nunca hubiera existido esa persona; esto no pueden con ello los psicópatas. Cuando se ven ignorados, cuando se ven reducidos al contacto zero, esto les revoluciona, y por eso vuelven con la víctima –es perverso lo que hacen– solamente para volver a engancharla y que vuelva a sufrir, para demostrar así su poder sobre ella, y que son capaces de seducir y enganchar de nuevo, y volver a abandonar a la víctima; es algo así como ‘te la puedo volver a hacer otra vez más; si quiero, puedo dominarte otra vez’. Por eso, pueden pasar seis meses o un año tras la ruptura, y llaman o se hacen los encontradizos…

28/5/19

5 cosas para anticipar cuando rompes con un narcisista

5 cosas para anticipar cuando rompes con un narcisista

5 cosas para anticipar cuando rompes con un narcisista

conocersalud.com

Los narcisistas son personas que están obsesionadas consigo mismas y con sus necesidades en una relación. Nunca se detendrán a considerar los sentimientos o las necesidades de sus parejas en una relación. En sus cabezas, el otro lado de la narrativa no existe ya que realmente no les importa la existencia de los demás. En una relación, el compañero de un narcisista siempre es un cuidador. Ese individuo se encargará de satisfacer todas las necesidades del narcisista. Esto crea un equilibrio desigual en la relación en la que el narcisista sólo recibe y el cuidador sólo da. Pero llegará un momento en que el cuidador se sentirá usado más allá de un límite necesario y tratará de terminar la relación. Romper con un narcisista sería tan difícil como salir con uno. Utilizarán todos los medios a su alcance para evitar que este inconveniente suceda. Por lo tanto, debes prepararte para lo peor si planeas romper con un narcisista. Hay cinco cosas que una persona debe anticipar antes de romper con un narcisista.

1. Culpa desinhibida

Los narcisistas a menudo usan la culpa para hacer que sus parejas se sientan mal. Cuando las cosas salen mal, se recurriría a culpar a la otra persona completamente por todas las cosas que han salido mal. Inicialmente, un narcisista tendería a hacerte sentir genial. Él o ella te haría sentir como si fueras su posesión más preciada y él o ella está encantado de estar saliendo contigo. Y cuando las cosas salen mal, un narcisista tardaría un segundo en demonizarte y culparte. Él o ella te despreciaría a ti y a tu propia existencia cuando las cosas salieran mal. Esto sería chocante para ustedes al principio, pero pronto verán la verdad detrás de su comportamiento.

2. Tratarán de convencerle de que un error de usted

Después de años de tener sus decisiones devaluadas por un narcisista, una persona puede acostumbrarse a adivinarse a sí misma. Y un narcisista se aprovecharía de esto. Él o ella hará todo lo posible para que usted sienta que la culpa es suya. Ellos usarán todas las herramientas emocionales y psicológicas a su disposición para convencerle de que usted les ha hecho daño. Ellos usarán persuasión, manipulación emocional e incluso intimidación para convencerlo. Ellos le darán muchas razones por las cuales usted no debe dejar la relación, pero eventualmente, usted notará que ninguna de esas cosas son saludables para usted.

3. El malvado viaje de la culpa

Un narcisista le llevará en un largo viaje de culpa para que cambie de opinión sobre si dejarlo o no. Ella o él le recordará todas las cosas buenas que ella o él ha hecho por usted y tratará de usar todos los buenos recuerdos para obtener una ventaja psicológica sobre usted. Al mismo tiempo, ella o él trataría de culparlo a usted por ser la razón detrás de su mal comportamiento. Estos narcisistas son individuos tóxicos increíbles a los que no les importaría acusarte. Las acusaciones son una herramienta que utilizan para hacer que los demás se sientan más culpables y convencerlos para que permanezcan en una relación.

4. Ellos buscarán su atención

Después de que usted haya roto con su pareja narcisista, él o ella tratará de involucrarse en varias cosas para buscar su atención. Pueden llamarle borrachos, venir a su casa sin anunciárselo, enviarle cien mensajes para “explicarle” su versión. Pero debe recordar que todos estos son trucos para llamar su atención y obtener simpatía en usted.

5. Humillación pública

A un narcisista no le importaría humillarle públicamente usando el chisme como herramienta. Incluso si han prometido no hablar de la relación al principio, no les importaría hablar sobre sus rupturas. Lavarán su ropa sucia en público para ganarse la simpatía de los demás. Esta es una táctica de manipulación para hacerle sentir mal.

Una buena relación se basa en la confianza y el amor. Pero una relación con un narcisista generalmente prospera con el drama y la manipulación. Entonces, salir de una ecuación tóxica como esa es una necesidad para las personas normales. Por lo tanto, rompa sin sentir culpa y encuentre positivos más terrenos.

8/11/18

¿Por qué los narcisistas quieren hacer celosos a sus parejas? [8-11-18]

¿Por qué los narcisistas quieren hacer celosos a sus parejas?


¿Por qué los narcisistas quieren hacer celosos a sus parejas?


Si alguna vez has tenido una pareja que coqueteó con otras personas justo en frente de ti, hablaba de sus relaciones pasadas, le encantaba escuchar elogios pero jamás te los decía, bueno, tal vez estabas saliendo con un narcisista. Y la parte más triste es que probablemente lo estaba haciendo a propósito.

Una investigación asegura que las personas que tienen un alto nivel de rasgos narcisistas estratégicamente inducen celos en sus compañeros como una forma de cumplir con ciertos objetivos: Control o un impulso en su autoestima.

Desentrañar el narcisismo

La investigación psicológica afirma que las personalidades narcisistas se dividen en dos categorías. La primera es el narcisismo grandioso, marcado por el derecho, la extroversión y la alta autoestima. Este tipo de narcisistas están muy seguros de sí mismos.

La segunda categoría, el narcisismo vulnerable, describe a personas que tienen el mismo derecho y están dispuestas a explotar a las personas para obtener lo que quieren. Pero los narcisistas vulnerables tienen una "fragilidad inherente": son inseguros y tienen baja autoestima.

Gregory Tortoriello, de la Universidad de Alabama, y sus colegas estaban intrigados por una investigación anterior que muestra que los narcisistas suelen sabotear sus relaciones románticas con comportamientos como coquetear con otras personas. Los investigadores han teorizado que estas conductas de matar el amor son impulsivas y que los narcisistas no pueden ayudarse a sí mismos.

Durante el estudio científicos pidieron a 237 estudiantes universitarios que llenaran cuestionarios sobre sus rasgos de personalidad, comportamientos que inducen a los celos y los motivos de esos comportamientos. Encontraron que cuanto más narcisista era la persona, más probabilidades tenían de tratar de hacer celosos a sus parejas románticas.


Jugando juegos

Las razones de estos juegos románticos son variados por el tipo de narcisismo. Los grandiosos narcisistas reportaron estar motivados por su deseo de ganar poder y control dentro de la relación. Por otra parte, los narcisistas vulnerables intentaron inducir celos por múltiples razones. El control era uno, junto con probar la fortaleza de la relación, buscar seguridad en la relación, compensar la baja autoestima y exigir venganza por lo que percibían como el mal comportamiento de su pareja. Y si, como sospechabas, lo están haciendo intencionalmente.

Los datos fueron auto-reportados y los investigadores no pueden probar la causalidad, sólo la correlación, entre rasgos narcisistas y comportamientos productores de celos.

23/7/18

5 Señales de que estás hablando con un psicópata emocional [23-7-18]

5 Señales de que estás hablando con un psicópata emocional


5 Señales de que estás hablando con un psicópata emocional
 Cuando terminamos una relación, empezamos a analizar lo sucedido y buscar el verdadero motivo de la separación. No siempre podemos entender desde el principio si fue por las circunstancias o por una explosión emocional.

Genial.guru quiere ayudarte a entender a las personas que se comportan de forma muy sospechosa. Aquí tienes 5 formas de conducta que caracterizan a un psicópata emocional.


1. La persona siempre te echa la culpa en caso de alguna dificultad en la relación


No creas que tu pareja es tonta y no entiende nada. Al contrario, sabe que es su culpa pero su naturaleza no le permite aceptar su error. Busca convencerte de que tú tienes la culpa de todas las cosas malas que suceden.


2. La persona no deja de mentir para hacerte sentir mal


Hablando de mentiras, hay que resaltar que la persona no solo miente cuando se trata de temas globales, sino también es capaz de engañarte por detalles insignificantes. Y en este caso no le importará para nada cómo te sientes, simplemente ya no sabe qué es lo que está haciendo.


3. La persona te echa la culpa por no poder lograr algo en la vida

Definitivamente algo anda mal. Esta persona cree que todo el mundo tiene la culpa de sus fracasos, menos ella. Como ya lo hemos mencionado, a este tipo de individuos no le importan tus sentimientos. Siempre te repetira lo mismo: "Por tu culpa no puedo lograr mis objetivos".


4. La persona hace todo lo posible para menospreciar lo que haces


A este tipo de personas le importas exactamente lo mismo que le importa un control de la tele. Ha encontrado una pareja perfecta que siente algo por él y se aprovecha de eso para controlarla y satisfacer sus pequeñas necesidades. Puedes olvidarte del amor correspondido en este caso.


5. La persona te prohíbe hablar con tus amigos


Es dificil pedir ayuda estando con una persona como esta. Al limitar el vínculo con el mundo exterior, te amarra para siempre porque para ese momento estarás convencido de que solo podrás sobrevivir en este mundo con tu pareja.

Mantente alejado de las personas que se comportan de esta manera porque pueden quitarte lo más valioso que tienes: tu vida.

24/6/18

El tango se baila de a dos [24-6-18]

El tango se baila de a dos

El tango se baila de a dos

Algunas claves para entender a los hombres que maltratan a sus mujeres y a las mujeres que se dejan maltratar por sus hombres.


A diario lamentamos noticias que nos dejan aterrados e indignados. ¿Qué pasa por la cabeza de alguien que en un instante asesina con mente fría no solo a su mujer sino también a su "cría"? En verdad, la pregunta correcta sería: ¿qué es lo que no pasa o qué falla en quien comete semejante crueldad?

Fracasa una cualidad imprescindible para convivir saludablemente con los demás: la empatía, definida según la psicología como la capacidad emocional y cognitiva de percibir lo que otra persona siente. Es la posibilidad de ponerse "del otro lugar".

Es precisamente esa frialdad emocional lo que hace que alguien pueda dañar sin registrar la más mínima repercusión emocional.

Si pensamos la empatía como una línea recta en la cual situamos a un lado el 0 por ciento y en el otro extremo el 100 por ciento de proximidad emocional, las personas que carecen de esta cualidad son las propensas a realizar masacres de semejante intensidad: psicópatas es la definición de "manual" dentro del apartado de Trastornos de Personalidad.

Detectar a tiempo las características de un criminal nos ayuda a preservar nuestra integridad. La violencia de género es muchas veces fruto del desconocimiento de cómo opera la curva de violencia que nunca va en descenso sino en ascenso.

Podemos cuidarnos cuando sabemos identificar los signos de quien, más que amor, promete horror:

• El psicópata utiliza la amenaza como modo de dominación. Sabe cómo inspirar temor:

• Ejerce la manipulación como modo de operar para conseguir lo que quiere, cueste lo que cueste.

• Tiene cero tolerancia a la frustración. Aquello que no responde a sus expectativas le genera una intensa irritación.

• No aprenden de la experiencia, por lo cual hay que a dejar de creer en las falsas promesas: "Cambiaré". "No volverá a pasar". "Te juro que nunca más…". Son frases armadas carentes de sustancialidad.

• No sienten culpa ni remordimiento. Es por ello que el compromiso de cambiar no se fundamenta en una sincera toma de conciencia sino que es una manera más de lograr dominar la vulnerabilidad de quien decide confiar una vez más.

• Para un psicópata el otro no es una persona digna de valoración sino un objeto que se puede usar y descartar ante la más mínima desilusión. Como tal puede ser dañado, apartado, estropeado y maltratado.


¿Quién está del otro lado?


Ahora bien, ¿quién hay del otro lado aguantando y justificando? Pues bien, quien está tolerando demasiado es quien está en el otro extremo de la línea de empatía que se enunciaba más arriba.

"Nada en exceso", dice el oráculo del templo de Delfos… Quienes se pasan de comprensivos son tan nocivos consigo mismos como lo puede ser un maltratador compulsivo: "Tuvo una infancia difícil…", "está muy estresado…", "lo hice enojar demasiado…". Es preciso reconocer que quienes no cuentan con la capacidad de enojarse colaboran con la fabricación de psicópatas en acción.

Indignarse ante el maltrato es poder asumir que no somos "dignas" de un trato así.

La antesala de esta expresión es la propia autovaloración. Las mujeres deben "decidir" quererse lo suficiente para correrse de ese lugar. Prevenir la violencia de género va de la mano del auto-aprecio. Si nos apreciamos nos valoramos, y si nos valoramos no aceptamos cualquier condición por debajo de nuestro valor.

Desde esta perspectiva, las parejas que elegimos son espejos del trato que nos damos. Es por esto que hay mujeres que ante la más mínima agresión cortan toda relación y otras que cautivas de la manipulación pasan años tolerando cualquier tipo de agravio, maltrato o destrato. Es aquí cuando debemos admitir que son dos los cómplices de la situación. "El tango se baila de a dos", dice una conocida expresión. Sacarse el taco aguja y abandonar la pista a tiempo es el mejor consejo para quienes son propensas a marearse en el juego del mal-amor que trae más dolor y desesperación que verdadera satisfacción.

El auténtico amor está muy lejos del sufrimiento y de la agresión.

Mujeres, atención: ser "incondicionales" no es una cualidad sino una incapacidad.

Todo vínculo de a dos requiere de adultos emocionales que definan "lo que sí" y "lo que no" en una relación.

La primera condición es maltrato de ningún modo, en ninguna ocasión.

Valorarnos es cuidarnos, cuidarnos es alejarnos de quien más que un gran amor es un verdadero depredador.

22/6/18

Un señal de psicopatía común podría ser: “mantener amistad con tu ex” [22-6-18]


Un señal de psicopatía común podría ser: “mantener amistad con tu ex”

Un señal de psicopatía común podría ser: “mantener amistad con tu ex”

¡Qué difícil es ser un psicópata narcisista! Buscar nuevos mecanismos de autoelogio, no es tan fácil hoy en día, averiguar como manipular a las personas de tu entorno no es tarea fácil, y convencerme de que sin mi nada tendría sentido. Resulta agotador.

Por si fuera poco, ahora la ciencia ha descubierto otra característica de este tipo de personas: suelen mantener la amistad con sus ex-parejas. Lo cuál, siendo honestos, suele ser otra fuente de quebraderos de cabeza.

Un grupo de psicólogos de la Universidad Oakland ha descubierto que aquellas personas que tienen “rasgos oscuros de personalidad” son mucho más propensas a mantener el contacto con sus antiguas parejas.

Un nuevo estudio de un grupo de psicólogos de la Universidad de Oakland ha descubierto que aquellas personas que tienen “rasgos oscuros de personalidad” son mucho más propensas a mantener el contacto con sus antiguas parejas.

Las personas con rasgos narcisistas son mucho más propensas a mantener la amistad con sus ex-parejas

Aunque habrá quién crea que no hay nada de malo en mantener el contacto con las personas a las que una vez amaste. Las motivaciones de este tipo de personas no son precisamente nobles. Concretamente, lo harían en pos de “avances estratégicos”, ya sean información, la practicidad o la posibilidad de mantener relaciones sexuales.

El estudio contó con la participación de 861 sujetos que habían pasado por una ruptura. Les cuestionaron sobre cómo se llevaban con su ex-pareja y, en el caso de mantener una buena relación, por los motivos de seguir siendo amigos. A su vez, les hicieron cuestionarios diseñados para destapar características narcisistas, maquiavélicas y psicopáticas.

Estudios previos ya habían mostrado que aquellas personas con un nivel pronunciado de este tipo de rasgos son más propensos a escoger a sus amigos por razones estratégicas y prefieren relaciones a corto plazo.

Los participantes en el estudio, publicado en Personality and Individual Differences, aseguraron que mantenían el contacto por razones como los vínculos que existían entre ellos o la confianza sostenida del uno en el otro. Claro que, en los citados estudios previos, las personas con personalidades oscuras también afirmaban escoger a sus amigos por estas mismas razones.

Los resultados también mostraron que aquellas personas que habían obtenido una puntuación elevada de rasgos oscuros de la personalidad solían señalar cosas como la practicidad o la posibilidad de tener sexo como las razones para mantener la amistad con un ex.

La principal razón por la que las personas siguen manteniendo el contacto con sus ex es porque creen que pueden sacar un beneficio de ello

Es decir que, en el fondo, si seguimos siendo amigos de nuestros ex es porque creemos que todavía podemos sacar algún provecho de ellos. Lo que, técnicamente, nos convierte en un poco psicópatas.